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Técnica
El slice: el golpe que todo jugador debería tener
Qué hace el efecto cortado, cuándo usarlo, y por qué es la mejor salida cuando llegas mal a la bola.
El slice es el opuesto del topspin: la bola gira hacia atrás. Bota bajo, se queda corta y flota. Es el golpe menos glamoroso del tenis y uno de los más útiles.
Para qué sirve de verdad
- Como salvavidas: cuando llegas tarde o estirado, el slice se puede pegar desde posiciones donde un golpe normal es imposible.
- Para cambiar el ritmo: después de varias bolas con topspin, una bola lenta y baja descoloca.
- Para acercarte a la red: el slice se queda bajo, así que el rival tiene que levantarla y te deja una volea cómoda.
- Contra bolas altas: cortarlas es mucho más fácil que intentar liftarlas.
Cómo se pega
Empuñadura continental, la misma del saque y la volea. La raqueta va de arriba hacia abajo y hacia adelante, con la cara ligeramente abierta, y pasa por debajo de la bola.
El movimiento es más de guiar que de pegar. Un slice bien ejecutado no necesita fuerza: la bola se queda baja por el efecto, no por la velocidad.
El error típico
Cortar demasiado hacia abajo, casi vertical. Eso produce una bola que se eleva y flota, un regalo para el rival. El recorrido tiene que ser mucho más hacia adelante que hacia abajo.
Por qué importa en el revés
Si juegas revés a dos manos, el slice se pega igual a una mano. Todo jugador debería tener un slice de revés aunque su revés normal sea a dos manos: es la herramienta para las bolas que no llegas a golpear bien.